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Categoría: Mis crónicas

MONO DE TRIATLÓN MANGA CORTA INVERSE EVOLUTION 2017 by www.deplon.com

Primero de todo quiero agradecer a DEPLON la confianza depositada en mí y que me de la oportunidad de probar uno de los productos que podéis encontrar en su página web www.deplon.com. Que quede claro que NO soy ningún experto en probar material deportivo ni me dedico a eso y lo único que pretendo con este escrito es dar mi humilde opinión sobre un material des del punto de vista de amateur en triatlón y atletismo. Un currante más que entrena y compite durante muchas horas y que, como consumidor final, invierte una cantidad de dinero, para nada despreciable, en material deportivo.
Que el EVOLUTION sea de una marca como INVERSE ya de por sí, es una garantía. En todos los años que llevo practicando y compitiendo en triatlón he probado muchas marcas y, sin duda, INVERSE es una de las punteras. Los profesionales de DEPLON trabajan con primeras marcas y eso ya es un punto a favor, para como mínimo, visitar por su web y blog.

Lo primero que llama la atención de esta prenda es su diseño vistoso con colores llamativos, importante para ser visto en mis entrenos de ciclismo.
Tejido de Lycra platinum. Ultraligero, muy elástico, resistente a la abrasión y proporciona compresión muscular. Destaca su alta transpirabilidad y su acabado de teflón en la capa exterior es repelente al agua. Nada más ponértelo ya tienes la sensación de ligereza con total libertad de movimientos que hace que parezca una segunda piel. Cremallera trasera con tirador que hace muy fácil su colocación.


La primera disciplina en que probé el triatraje fue la natación. Poco más de 2000 metros en las aguas cristalinas de la Costa Brava. Desde la primera brazada ya se nota la comodidad y confort que ofrece. Las costuras planas evitan cualquier tipo de rozaduras y la sensación que me dio a mí es como si nadara en bañador sin molestarme nada la badana. Además, en las características que explica el fabricante, la tela ofrece protección contra los rayos ultravioletas.

Otra cosa que destacaría es lo rápido que se seca. Pocos minutos después de salir del mar, gracias a su acabado exterior de Tefón que repele el agua, el tejido estaba seco. Esto es de agradecer sobretodo en los triatlones de principio de temporada donde las temperaturas aún no son cálidas y los primeros Kms de bici pueden ser un suplicio si el tritraje lo llevamos mojado.
Una vez en la bici, seguimos con la misma sensación de comodidad. La ligera compresión que ofrece la prenda me da una sensación de gran confort y, pese a ser no ser una badana de ciclismo, durante las 3 horas que duró la sesión de bici, no tuve en ningún momento molestias en el trasero. Pese a estar en plena ola de calor y con temperaturas extremas durante la prueba, el EVOLUTION está fabricado con un material muy transpirable expulsando la sudor al exterior lo que lo hace más confortable si cabe.
Tiene dos bolsillos traseros de rejilla, que sin ser nada del otro mundo, permiten transportar geles, barritas, móvil… durante nuestras salidas.

En cuanto a la carrera a pie, quise probarlo con un rodaje a ritmo alegre al bajarme de la bici y otro día en un entreno de series en pista.
De nuevo, como en las dos otras disciplinas, destacaría la comodidad y libertad de movimiento, sobretodo en la amplitud de zancada. Pese a no ser comparable a una pantalón de competición de atletismo, pude completar un entrenamiento muy exigente de series en pista sin ninguna rozadura ni sensación de limitación pese a la badana. Los puntos de silicona que tiene en la parte final de piernas y mangas, hacen que se ajuste perfectamente y no se suba en los momentos de máxima exigencia.

En cuanto a la relación calidad/precio, personalmente no me parece desproporcionado y lo veo una buena inversión.

Lo podéis encontrar aquí y utilizando el código “juanmi15” tendréis un descuento del 15%.

JUST TRI CAMBRILS 2017. Juanmi’s return

“TODO LLEGA, TODO PASA Y TODO CAMBIA”

Acabo de llegar de las pistas de atletismo de entrenar con mi gran amigo Juan Pedro Mora. Como en los viejos tiempos… series cortas con un sol abrasador finalizando la última serie a fuego con el lactato por las nubes. Como si no hubiese pasado el tiempo. Como si nunca me hubiese lesionado. Como si nunca hubiese pasado la temporada 2016-17 casi en blanco. Calentamiento y descalentamiento “arreglando el mundo” y poniéndonos al día de nuestras historias y la parte central del entrenamiento concentrados en sacar los ritmos. Nunca nos cansamos de estos entrenos…  los he echado tanto de menos todos estos meses… Por fin puedo decir que… “TODO PASÓ”.

Hace pocos días de mi mejor actuación en un Triatlón Olímpico. El JUST TRI CAMBRILS es uno de los triatlones más bonitos que he hecho y el cual repito cada año. Este año era aún más especial, era mi retorno a las competiciones tras 9 largos meses. Quería cerrar por fin la etapa más negra, deportivamente hablando, de mi vida… y, sinceramente, la cosa no pudo ir mejor. Este triatlón ha puesto punto final a mis temores, pero sobretodo ha servido para demostrarle a mi cabeza que pese a la grave lesión de espalda y pese a estar a punto de cumplir 41 años puedo ser aún más competitivo que antes.

Sábado 10 de Junio

Despertamos Laura y yo en Calella después del bodorrio de Marc (recién campeón del Ultraman de Motril) y Ester. Fuimos bastante “buenos” y lo único que tenemos hoy es mucho sueño… jejeje (por cierto, felicidades pareja, una boda genial). Los dos competimos en la distancia olímpica. Laura viene de su gran debut en la Challenge de Salou hace pocos días y yo vengo de 11 meses sin competir en triatlón. Mi cabeza es una gran incógnita en cuanto a rendimiento y a tolerancia de mi maltrecha sexta vertebra. Además, des del Club Esportiu I Run With Leiva, ya nos hemos encargado de calentar el que es “nuestro triatlón”… alguno lo llaman las WTS de Cambrils…jajajaja. Hay varios frentes abiertos y diferentes apuestas… Por un lado está el Boss, nuestro referente, creador de la Mareaverde… Jaume Leiva. Por mucho que él diga que no, juega en otra liga y es uno de los favoritos al triunfo absoluto de la prueba. Sería la “rueda perfecta” en el sector de bici, pero aunque no sea buen nadador siempre saca un plus de calidad que hace que no podamos seguirlo en el agua. Después estamos Simón y yo. Los dos estamos convencidos de ganarnos el uno al otro y el resto hace sus apuestas. La verdad es que para Simón es uno de sus objetivos y lo ha preparado a conciencia, pero yo confío plenamente en mí… jejejejejejeje. Si pierdo tendré que aguantar el chaparón. También están Xavi y Oscar, los jóvenes del Club. Entre ellos, aunque no saquen tanto pecho como Simón y yo, también tienen su particular guerra. Han mejorado muchísimo en este deporte y más que lo harán y ser un poco referente para ellos me llena de alegría. Xavi cree ciegamente en Simón y Oscar en mí… El cachondeo en la comida post-triatlón está servido…jajajajaja. José Luís lo tiene claro y su apuesta corre a mi favor!!!

Luego está el resto de la mareaverde… Jordi que con lo buen nadador que es seguro que nos encontramos en algún momento. Los incombustibles Roy y Javier. Y por último las féminas, María Ángeles con un ojo puesto en su segundo FULL de Vitoria y mi Laura (como me gusta compartir todo esto con ella).  En la modalidad sprint Silvia y Laia nos representan.

Entre sueño, nervios y dudas, junto mi hija Lucía, ponemos rumbo a Cambrils donde nos reuniremos con el resto de la mareaverde para recoger dorsales, charlar y cenar.

Domingo 11 de Junio

Como si de un Ironman se tratara, paso la noche dando vueltas y estoy en pie mucho antes de que suene el despertador. Estoy nervioso… como siempre, eso no ha cambiado…jejeje. Necesito tener mi bici en boxes con todo controlado e irme a calentar tranquilamente.

Pronto amanece y poco a poco se van llenando los boxes de gente. Se intuye un día espectacular, mar calmado y cielo despejado. La previsión es de muchísima calor y por eso me decanto por dos bidones de agua en la bici.

Después de correr unos minutos y saludar a muchos amigos y conocidos, me enfundo el neopreno y me dirijo a la salida.

Casi sin darnos cuenta suena la bocina. Esos momentos previos a saltar al agua los borraría de mis triatlones, lo vivo realmente mal.

Empieza la fiesta. Primeros metros sin golpes y controlando a Simón y Leiva. En la primera boya michísimos golpes y los pierdo.

Son dos vueltas de 750 metros con salida del agua. Nado bastante cómodo la primera vuelta y salgo junto a Simón, así que la segunda vuelta me limito a ir con él. Llegamos juntos a la larga T1 y nos encontramos con Xavi que ha salido antes del agua. Pulsaciones por las nubes y primeros metros de bici acabando de ajustar zapatillas a todo lo que dan las piernas. Mi cuerpo va al límite y las piernas me arden. Veo en el cuentaquilómetros el 40, 41, 42 Km/h. Espero que esto se calme y pueda coger el ritmo.

En seguida montamos una pequeña grupeta a un ritmo infernal donde me cuesta la vida dar relevos, eso es bueno porque vamos rápido y malo porque no sé si podré correr como quiero.

Adelantamos a Laura con una vuelta menos. Indescriptible la sensación de verla a lo lejos y darle ánimos en carrera.

Los inicios de vuelta (4 vueltas) son muy peligrosos y hay que ir muy concentrado. Escucho cada vez que paso la voz de mi hija pero no la sitúo con tanta gente. Hoy ella nos está grabando con la gopro. Atrás quedó esa niña de ojos azules con sonrisa eterna para dar paso a la más guapa de las pre-adolescentes.

Los Kms pasan, creo que vamos en el cuarto grupo y antes de iniciar la cuarta vuelta ya solo tenemos por delante a los 10 primeros. La verdad es que está siendo una bici fantástica y estoy un poco sorprendido de como anda la gente. Vamos en un grupo de unas 50-60 unidades. Hay que estar muy atentos e intentar llegar lo más delante posible a la T2. Si alguien se pregunta si me dolía la espalda… la respuesta es: No lo sé… jajajaja. Bastante tenía con respirar y dar pedales. 40 Km a 39 Km/h contando los giros del circuito no está nada mal.

Llego a boxes 2′ antes que el año anterior, lo que quiere decir que la bici ha sido espectacular. Ahora toca despejar dudas. Mi sector, el run. Aquí veremos si realmente estoy recuperado o no. Soy consciente que aún no estoy en los ritmos de antes de la lesión, pero un último test en pista con Juan Pedro Mora, Carles Montllor y Jaume Leiva completando un 5×1000 la peor en 3:06 min/Km me hace ser muy optimista.

Simón sale como un tiro y me saca 50 metros. Flipo!!!!!! A ese ritmo ya ha ganado la apuesta… jajajaja… y casi el triatlón. Pico el primer Km a 3:20 min/Km para poder pillarlo. No es la mejor manera de empezar los 10 Km, pero ya sólo quedan 9. Nos cantan que vamos 9º y 10º. Me pongo delante de él y le digo que tiramos un Km cada uno, pero yo voy un puntito más y poco a poco me voy distanciando. El cuerpo tiene memoria y aunque no es el ritmo que quería, pese a la calor, voy cómodo de 3:36-3.37 min/Km

A partir del Km3 ya es una carrera en solitario para intentar llegar lo más delante posible de la clasificación. Son dos vueltas de 5 Km. Empiezo la 2ª vuelta con los ánimos de Lucía, Silvia y Laia (estas dos últimas competirán en distancia sprint en pocos minutos) y me dicen que voy 7º. A partir de aquí y con muchísima gente ya corriendo no tengo referencias. Me cruzo con Laura que empieza a correr y me dice que va bien. Creo que todos los verdes están ya corriendo. Sigo a mi ritmo que ya no es tan vivo como al principio. Ya veo la meta a lo lejos… este es “mi momento”. Pienso en los últimos 9 meses, en todas las noches sin dormir, en las recaídas, en mi mal humor y las personas que han tenido que soportarlo. Pienso en todos los que me habéis dado ánimos de alguna manera. Pienso en mi entrenador y amigo Jaume Leiva que nunca ha dejado de creer en mí. Pienso en los mensajes diarios de Rubén, Simón y Oscar Segura. Pienso en la persona con la que más Kms he compartido y los seguiré compartiendo, Don Juan Pedro Mora que no me ha dejado solo ni un día. Pienso en mi familia y en todos los integrantes de mi equipo. Pienso en la que más culpa tiene de que hoy esté a punto de dejar atrás un infierno, mi pareja Laura. Pienso en mi padre que en pocos días hará 5 años que nos dejó. Pienso en mi espalda y que no me he acordado de ella en todo el fin de semana. Solo puedo decir GRACIAS!!!! No me creo que esté a punto de volver a cruzar la meta de un triatlón y encima con mi mejor resultado, un 5º puesto. Llego a la alfombra y me está esperando un rubia preciosa de 11 años para volver a cruzar la meta como en los viejos tiempos… inmortalizado por la gopro. FINISHER del JUST TRI TRIATLÓN 2017. Esta carrera es de todos los que no habéis dejado que tirara la toalla.

TODO LLEGA, TODO PASA Y… POR SUERTE NADA HA CAMBIADO!!!! JUANMI’S RETURN.

Felicidades a todos los finishers en especial a Jaume Leiva por su victoria y a Simón Jimenéz por 7º puesto (has sido un gran “rival”) y el resto de la mareaverde. En mi cabeza ya empiezan a sonar Valencia o Sevilla como posibles candidatas a intentar el soñado sub2h30′ en maratón.

Hoy toca felicitar de corazón a la organización por este gran evento. Sin duda espero volver muchos años. GRACIAS!!!!

MUERTE SÚBITA

El neopreno me oprime el pecho y dificulta mi respiración, las gafas se me clavan en las órbitas, noto cómo la frecuencia cardíaca va aumentando pese a no mover ni un dedo. Los nervios se apoderan de mí. Faltan pocos segundos para mi primer triatlón olímpico. Los que me leéis y habéis hecho un triatlón sabéis de que hablo, ¿verdad? Si no recuerdo mal, creo que es el tercer triatlón de mi vida. Es curioso como el sistema nervioso simpático nos  prepara para “la guerra”. En breves instantes mi cuerpo estará literalmente al límite.

Somos triatletas. A ojos de la sociedad, superhombres y mujeres sanísimos con un estilo de vida envidiable. La realidad es otra. Hacer deporte es sano… muy sano, pero asumimos riesgos de los que muchas veces no somos conscientes.

Recuerdo perfectamente aquel día, el de mi debut en distancia olímpica, un espectacular domingo del mes de mayo en la playa de Gavá y como, al salir del agua, con los mareos típicos del principiante, vi como se movilizaban los equipos sanitarios del evento de una manera característica ante lo que a priori podría ser una alerta de gravedad. Pensé… “Mierda…algo grave ha pasado” y seguí con mi particular vía crucis hasta la T1. Mis sospechas aumentaron al cruzarme con una Unidad de Soporte Vital Avanzado del SEM dónde mis compañeros acudían veloces. Una vez finalizado el triatlón nos informaron de la trágica muerte de un participante. DEP.

No pretendo ser sensacionalista, ni dramatizar sobre el tema, ni crear más alerta de la que ya existe sobre la muerte de deportistas, a priori sanos.

La muerte súbita es algo que está en boca de todo el mundo, y si es en deportistas aún más. Los periódicos y las televisiones muchas veces se ceban con estos dramas. Incluso recuerdo aquel jugador del Sevilla que casi televisaron su muerte en directo.  Particularmente tenía ganas de escribir sobre este escamoso tema del que seguramente, por culpa de mi trabajo, tengo una visión muy diferente al resto de la población.  Antes de continuar quiero dejar claras dos cosas. La primera es que lo que aquí escribo es MI OPINIÓN, la opinión de un enfermero que lleva 16 años trabajando en una UCI móvil del Sistema de Emergencias Médicas de Cataluña y que se ha visto en la tesitura de tener que reanimar a cientos de personas, pero al fin y al cabo… UNA OPINIÓN. Y la segunda es que los datos que pondré son de los últimos artículos y estudios publicados en revista de la Sociedad Española de Cardiología, así que no lo digo yo, lo dice la gente que más sabe del tema.

Cómo deportista amateur de cierto nivel que pone su cuerpo al límite muchas veces, es un tema que me preocupa y seguramente me hago las mismas preguntas que muchos de vosotros. ¿Son evitables las muertes? ¿Me puede pasar a mí?¿Qué pruebas son fiables para detectar una anomalía? ETC

Sin ánimo de crear alarma, es cierto que existen datos que indican que una actividad deportiva intensa incrementa sensiblemente el riesgo de muerte súbita. Tampoco creo que esta afirmación sorprenda a nadie. Esto no quiere decir que la vayamos a palmar en el próximo sprint…jejejeje. Existen una serie de cambios fisiológicos en nuestro cuerpo cuando hacemos ejercicio físico que sumados al estrés de la competición, podrían provocar problemas en corazones enfermos. Creo que este es uno de los temas importantes: ¿Corazones enfermos o corazones sanos? En lo que sí están de acuerdo los expertos es que la causa más frecuente de la muerte súbita es la patología cardiovascular. Así que me atrevería a decir que son corazones enfermos, el problema es que hay enfermedades cardíacas que cuando dan la cara es demasiado tarde.

A modo de información decir que el riesgo de muerte súbita aumenta con la edad, se estima una incidencia de 1/200000/año en menores de 35 años y de 1/18000/año en mayores de 35. Otro dato importante es que en deportistas más jóvenes la causa casi siempre es congénita y en mayores de 35 años la primera causa de muerte es la cardiopatía isquémica (infarto agudo de miocárdio…) dónde el 90% de los casos tenía enfermedad de las arterias coronarías (las encargadas de irrigar el corazón).

El gran problema es: ¿cómo sabemos si tenemos un corazón sano o enfermo?

Está claro que en deportistas “mayores” (+35a) la enfermedad a descartar es la cardiopatía isquémica. Hay cierta controversia entre los expertos de cuáles deberían ser las pruebas diagnósticas más indicadas para cribar posibles casos potenciales, pero parece ser que un electrocardiograma, una prueba de esfuerzo y una ecografía cardiaca tendrían que ser más que recomendables en todo deportista o persona que se inicia en la práctica deportiva, aunque no descarten el 100% de las enfermedades cardíacas.

En resumen… ¿Hay que mirarse? Rotundamente, SI. ¿Nos tenemos que preocupar si hacemos deporte? Si hacemos las cosas bien, rotundamente NO.

Llegados a este punto quería hacer una reflexión. Cómo hemos visto, la primera causa de muerte súbita en deportistas veteranos es la obstrucción de las arterias coronarias, que son las que provocan los infartos de miocardio cuando se tapan. A esta enfermedad estamos expuestos todos, sobre todo los hombres, pero va muy relacionado con el estilo de vida que llevemos y no me refiero al deportivo. La DIETA (el coresterol), el estrés, el tabaco, el alcohol… entre otras cosas, son números de lotería para padecerla. De poco sirve hacerse un electrocardiograma (que no te dirá si tienes placas de ateroma en las arterias) si después no cuidamos nuestra alimentación.

En fin, se muere más gente por estar tumbado todo el día en el sofá que por salir a correr… jejejejeje.

Sin más, creo que tampoco debemos darle más vueltas de lo necesario a este tema. Al igual que cada cierto tiempo renovamos material, cuidamos nuestra bici o nos ponemos en manos de profesionales cuando nos lesionamos,  también tenemos que invertir tiempo y dinero en nuestro corazón y sobretodo en nuestra alimentación y evitar los excesos y conductas insaludables.

Por desgracia, las muertes súbitas no desaparecerán, pero se pueden prevenir muchas.

TODO TIENE UN PRECIO

Un muy buen amigo siempre dice que… “lo que no se compra con dinero, se compra con más dinero”. Por desgracia, razón no le falta. No voy a hablar de dinero, pero sí del precio, el de nuestras acciones.

Toda acción tiene una repercusión… saltándome la reacción que tampoco viene al caso (acción-reacción-repercusión). Más entrenamiento, mejores resultados (no siempre). Más estudias, mejores notas (siempre). Más verdades dices de la gente, más enemigos (siempre…jejeje). En fin, no voy a filosofear más e iré al grano. Me gustaría explicar mi experiencia personal de lo que han sido los peores 6 meses de mi vida a nivel deportivo.

Estoy saliendo de una grave lesión de espalda que me ha tenido en el dique seco mucho tiempo. Ahí es donde quería llegar. Explicar mi vivencia y mi nefasta manera de gestionarlo. Ni soy el primer atleta que se lesiona ni seré el último. De hecho, tengo a personas muy cercanas que se han recuperado de lesiones muy graves, incluso peores que la mía.

Recuerdo cuando tenía 10 años y compraba cromos de coches. En aquellos cromos, a parte de la espectacular foto del deportivo de la época, había una descripción de las prestaciones… potencia, cilindrada, velocidad máxima… pero había una que siempre me llamaba la atención más que las otras. La aceleración en segundos. Cuanto tardaban de 0 a 100 Km/h. Paradojas de la vida, yo pasé, a la inversa, de 100-0 de golpe… jejejeje, casi sin darme cuenta y sin querer aceptarlo. Tras algunas semanas de 140-150 Km corriendo pasé a 0 Km. Justo después de mis mejores resultados, empezando una nueva temporada atlética y  con el sub2h30’en maratón como claro y más que realista objetivo. Complicado gestionar el parar de golpe. La sobredosis de endorfinas diarias desapareció de un plumazo. Tras un mes mareando la perdiz y sin parar la actividad física, una resonancia magnética confirmó lo que llevaba avisando varias semanas, aunque siendo sincero, no me esperaba tanto castigo. El típico tópico “escucha tu cuerpo” o “el cuerpo te avisa”, me lo pasé literalmente por el forro y lo peor de todo, 6 meses después, no sé si he aprendido la lección. Aún recuerdo aquel 8×1000 en las pistas de Castellar acabado casi llorando de dolor o al día siguiente en el Besós tener que volver caminando al coche. Fractura acuñamiento de la vértebra D6 con edema óseo. Una fractura bastante común en abuelos osteoporóticos, pero infrecuentísima en atletas de 40 años. Al mazazo del tener que parar en seco y ver como se desvanecía el sueño valenciano y su maratón, le sumamos las “posibles causas” de la fractura, porque si algo tenía claro es que no había traumatismo previo que justificara esa lesión. Semanas muy complicadas hasta descartar todo “lo malo”.

Empezaba la carrera más dura hasta la fecha. Una carrera en la que estoy inmerso a día de hoy, y aunque sé que no está muy lejos, no veo todavía el arco de meta. Una carrera dónde no hay rivales, ni espectadores. Una carrera que nadie inmortalizará en un disco duro. Una carrera dónde hay fantasmas mentales… muchos fantasmas, dónde hay subidas y bajadas continuamente. Una carrera dónde los avituallamientos son las personas que te quieren y te animan constantemente a no rendirte. Una carrera dónde el dolor aparece en el primer metro y es tu inseparable compañero de fatigas. Impotencia. Mal humor. Incertidumbre. Pánico. Fustración. Desesperación. Momentos en los que te das cuenta quién SI y quién NO… GRACIAS a los que SI!! La vida sigue, no se para ni por ti ni por nadie. Empiezas a contar los días… luego las semanas y finalmente no te queda más remedio que sumar los meses. El dolor pasa a formar parte de ti e incluso a veces le coges cariño.

Todo tendría que haber empezado con un corsé… sesiones de magnetoterapia… una rehabilitación reglada… pero como dice el refrán, en casa del herrero cuchillo de palo. Y fui dando palos de ciego sabiendo lo que me jugaba.

Mucho tiempo para pensar. Pensar en el ¿por qué? En cuál fue la causa que provocó la fractura. A lo mejor los 3 ironmans (9h27’-9h30’-10h34’) y 2 maratones (2h54’-2h30’) en los últimos 10 meses tuvieron la culpa. Posiblemente demasiada tralla para un enfermero de 40 años padre de una hija de 11 años. Quizás empezar la nueva temporada demasiado fuerte. A lo mejor… 800 Km en 6 semanas fueron los causantes… o las pocas horas de descanso para no entrenar con el asfixiante calor de agosto. Puede ser que sea un poco de todo. Nunca lo sabré.  Con todo esto me viene a la mente el título de este post “TODO TIENE UN PRECIO” y si te pasas lo pagas.

A día de hoy, con secuelas que durarán muchos meses todavía y ya nadando, peladeando y corriendo (no como me gustaría), sólo pienso en el momento que me siente delante de este ordenador y escriba una crónica con este título: “UN MARATÓN SUB2h30’”. Soy consciente que a lo mejor no la escriba nunca y que mi espalda no tolere el volumen de Kms necesarios para tal tarea y también sé que el tiempo no corre a mi favor y la edad es un hándicap importante, pero lo voy a intentar con todas mis fuerzas. Lo voy a intentar porque me lo debo a mí y a la gente que me quiere. Lo voy a intentar para demostrarle a mi hija que en esta vida nadie regala nada y los contratiempos sólo son contratiempos. Lo voy a intentar porque así soy feliz y me encanta competir contra mí mismo.

Sin más, me despido de mi primer post en mi recién estrenada página web dónde espero ir colgando mis crónicas deportivas, fotos, reflexiones varias y artículos relacionados con mi profesión.

Un saludo a todos los que hayáis leído este escrito y no dudéis en escribirme si pensáis que os puedo ayudar en algo. No soy ningún experto en materias deportivas (de momento, todo llegará), algo más experto en materia de salud, pero en lo que sí soy el “más experto” es en MIS EXPERIENCIAS PERSONALES… jejejeje

Salud y muchos Km!!!!!!!

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