UNA MARATÓN SUB2h30′

Han pasado ya 48 horas. Sigue siendo todo perfecto. Qué fácil es cuando las cosas salen bien. Son las 14:00, hora de dar el operativo. Hoy vuelvo a ponerme mi uniforme amarillo y naranja, ese que muy a menudo te da de bruces con la realidad. Ese que hace valorar mucho más los momentos de felicidad. Hoy volveré a recorrer las calles de Barcelona, como llevo haciendo los últimos 20 años, desde que soy enfermero de emergencias.
Ya llevamos las luces y las sirenas puestas… A por el primer incidente del día. En el horizonte aparece Pl. España. Mientras nos vamos acercando esquivando coches se va haciendo cada vez más grande… hasta que toca sortearla. Por un momento mi mirada queda fijada en la Avenida de Maria Cristina (Salida/Meta de la Maratón)… sonrío. Qué diferente se ve hoy!! El domingo ese lugar tenía el poder de parar el tiempo… hoy es una calle más de la ciudad más bonita del mundo. Enfilamos el Paralelo… hoy no parece tan temible. Han cambiado la gente animando por una larga fila de coches. MÍRALA!!!!… le digo a Agus, mi compañero… ahí está la línea azul y los temidos dos últimos Kms de esta maratón… “Esta vez te he ganado la partida” le digo mentalmente al Paralelo como si de mi más temido contrincante se tratara. Seguimos camino a la emergencia, aún tardaremos un rato en llegar y con el ruido de fondo de la sirena mi mente empieza a recordar……

Me viene a la cabeza el caluroso mes de agosto de vacaciones en l’Atmetlla con mi hija y mis amigos. Recuerdo los madrugones para tener los “deberes” hechos bien prontito. Recuerdo los quilómetros en ayunas para no despertar a Lucía mientras dormía en la fugo. Recuerdo la tendinitis del tibial posterior, el hielo y la incertidumbre del día a día. Con más pena que gloria llegó septiembre y el pensar que no llegaba a la maratón de Valencia me corroía por dentro. Recuerdo el viaje a Asturias, el agónico 16×500 en Llanes a ritmos “fáciles” con el lactato por las nubes y los vómitos de la última serie, recuerdo el progresivo a orillas del río Sella en el que acabar a mi ritmo de maratón era un suplicio. Recuerdo mi isquio derecho, los 16 Km por el pantano de Landa y la visita a Vitoria cojo. Recuerdo los dolores de espalda y cómo aparecían los fantasmas del pasado acechando nuevamente ante una nueva recaída de mi grave lesión… y la precipitada decisión de querer correr la Maratón de Valencia sin tener el resultado de la resonancia. Imposible olvidar la amargura y la impotencia de tener que pararme en el Km30 viendo como se escapaba el tren del sub2h30’ y… vaya tren era aquel!!! Ni más ni menos que Juan Pedro y Lahcen eran los maquinistas. Las lágrimas de Laura chocaban con las mías y se me clavaban en el alma. Recuerdo aquellas voces que me convencieron que Sevilla sería el día. Os lo juro que me lo llegué a creer y me convencí. Recuerdo aquel entreno en Calella ayudando a Laura en sus series con un viento infernal que acentuaba si más cabe el frío y la lluvia de aquella tarde-noche. Recuerdo las mañanas que el míster nos citaba a Juan Pedro y a mí en el sitio habitual y un rodaje “cómodo” acababa siendo el entreno estrella de la semana. Recuerdo aquel día ventoso en Castellar que me enfadé con Rubén por tirar la toalla y cambiar su entreno…. Recuerdo Sands Beach y su triángulo… y el viento perpetuo. Las jornadas en el Besòs y Torre Marimón con los Leiva, Moha, Munim, Rubén, Juan Pedro, Lahcen… dónde literalmente me inmolaba hasta que mi cuerpo y mis piernas decían “basta”. Recuerdo Nassos… imposible olvidarlo. La primera vez que tiraba la toalla en un 10mil sin pelearlo. La retirada en la mitja de casa ante mi gente… demasiado castigo para tanto sacrificio. Recuerdo los días más fríos, los días de lluvia, los entrenos largos en solitario. Recuerdo que sólo tenía en la cabeza la maratón y el sub2h30’. Recuerdo mi mal humor y mis malas caras por algo que no deja ser mi hobby. Recuerdo el 3×6000 huracanado en el Canal Olímpic (como para olvidarlo… eh, Laura). Recuerdo los 10k de Vilafranca y la 1/2 de Barcelona que me confirmaban que estaba en óptimo nivel de forma y el asalto al sub2h30’ de Sevilla era “pan comido”. Recuerdo que llegaba al final del camino en el mejor estado de forma posible pero sin mi cabeza al 100%. Recuerdo los días previos a la gran cita y como se alineaban los astros… Cto. de España, Marta Esteban con el mismo objetivo de tiempo que yo… y si eso fuera poco, Jaume Leiva de liebre de Marta. Todo demasiado bonito. Recuerdo el 25 de febrero… más que recordarlo lo tengo grabado a fuego. Recuerdo el grupo… Jon, Xavi, Marta, Jaume y Pedro Nimo… Recuerdo lo lento que pasaban los Kms y como mi cuerpo, literalmente, no fluía. Recuerdo que podría poner tantas excusas como quilómetros tiene una maratón. Recuerdo como en el Km 23 se me volvía a escapar otro tren de los buenos. Uno que iba directo hacia el sub2h30’ en el Estadio de la Cartuja. Otra vez el amargo sabor de la derrota y el intentar disimular que estaba roto en mil pedazos. Sevilla me minó la confianza y la hizo saltar por los aires. La maratón me había tumbado de nuevo… Era como aquel buen estudiante que ha preparado a conciencia el examen y, ese día, inexplicablemente, se quedaba en blanco. La palabra que lo definía todo era… FUSTRACIÓN!!! Las voces volvían a decirme que lo intentara en Barcelona… pero, ir a una maratón sin confianza es fracaso asegurado.

Recuerdo los mensajes de ánimos… muchos me hicieron llorar. Recuerdo que decidí intentarlo una vez más… por la gente que me empuja, por Laura, por Lucía, por las marcas que me apoyan… pero sobretodo por mí.

De repente un frenazo de la ambulancia en Gran Vía / Pg. de Gràcia me hace volver a la realidad. Miro al suelo y vuelvo a ver esa mágica línea azul sobre el asfalto. Esa que te hace soñar durante muchos Kms y que acabas odiando a muerte cuando tu cuerpo pide clemencia por el extenuarte esfuerzo en la parte final de la maratón… Seguimos la marcha con la sirena a todo trapo. Ya no queda mucho para llegar. No sé qué nos encontraremos. El aviso dice “accidente de tráfico moto-coche. Motorista en el suelo”… no pienso demasiado. De poco sirve martirizarse durante el camino pensando que me encontraré. Cuando llegue, como siempre, se activará el interruptor interior y daremos el 200%. 

Vuelvo a recordar…… pero esta vez mi cabeza me lleva de nuevo a María Cristina. Faltan pocos minutos para la salida de la 40ª edición de la Zurich Maratón de Barcelona. Tengo dorsal élite, como en la Mitja de Barcelona, eso ya es un sueño cumplido para mí. Mil gracias Isidro, Cristian… y demás organizadores de este gran evento. 

Pistoletazo de salida. Los africanos salen como… africanos… jejejeje. Yo me coloco en el grupo de las chicas… también africanas… jeejeje. Los primeros Kms son de tanteo. Importantísimo acertar el “vagón” del tren donde viajar, como mínimo, hasta el ecuador de prueba. Yo tengo la gran suerte de contar con liebre personal. Un tal Nacho Cáceres, atleta olímpico de 2h11’ en maratón, no muy conocido en el mundo del atletismo… jajajajaja. Decidió hace unos días que de forma altruista “perdería” la mañana de domingo en correr 30 Km delante de mí para ayudarme a cumplir un sueño. No hay nadie más grande que aquel que regala su tiempo. Y si eso no fuese suficiente, otra enorme persona con la que este año comparto equipo, David Guiamet, le hace de liebre a Oscar Rodríguez. En resumen…. 2 liebres para dos atletas con un mismo objetivo. Sin duda, soy un tipo con suerte. Pero… si todo eso es ya un regalo… imaginaos tener la tranquilidad de saber que Rubén Jiménez, el tío con la cabeza más privilegiada y el corazón más grande que conozco, me acompañará en bici desde Km18 para asistirme en los avituallamientos.
El grupo de las chicas va un poco rápido y es tentador irse con ellas, pero David y Nacho marcan el ritmo perfectamente y lo más inteligente es formar nosotros nuestro propio grupo.
No hacen falta muchos Kms para ver que hoy el cuerpo fluye. Que diferencia con Sevilla!!!
IMPRESIONANTE la afluencia de público. Intento concentrarme y lo consigo. El paso por el Km4 es espectacular. Sé que hay muchos de los míos allí… entre ellos mi madre, Juan Pedro y Maica. Me hubiese encantado que estuviera mi hija Lucía… pero se hace mayor y una fiesta de pijamas con sus amigos ha hecho que se perdiera el “fiestón” de la maratón.
David y Nacho son dos relojes… aflojan en las subidas y compensan en las bajadas. Las chicas definitivamente se van y nos quedamos un grupo de 6 atletas. En el paso por el Km9 voy tan concentrado que no me doy cuenta que estaba Rubén. Buena señal… jejejeje. Paso por el 10 en 35’ pelaos y como decimos en el argot atlético… “voy silbando”. Ahora sí que veo a mi madre… que grande!!! Mi fan número uno!!! Poco antes del 11… una silueta inconfundible. El tío con el que he compartido más Kms de mi vida. Un atleta de 2h28’ en maratón, un referente como persona y como deportista. El gran Juan Pedro Mora. Verlo me eriza la piel… pero yo lo que quiero es tenlo a mi lado codo con codo. En la próxima lo haremos seguro.

El km12 es espectacular por el griterío. Encaramos los 2 largos Kms de Gran Vía. Veo muchas caras conocidas… se hace complicado saludar a todos, pero cada uno aporta su granito de motivación que llega directo al cerebro.
La subida de Passeig de Gracia me confirma que hoy hay piernas y pocos metros después es cuando empieza mi maratón. Nacho deja el grupo y nos vamos en solitario. En ese momento sé que hoy es el día. El cerebro hace clic y me vuelve la confianza. Los 27 Km que faltan hasta meta no me dan ningún miedo. Adelantamos a una de las chicas… mejor dicho casi la arrollamos… jejeje. También damos alcance a Roger Roca que se ha descolgado del grupo delantero. Si no fuera suficiente motivación ir con un atleta olímpico, ahora voy con un olímpico y un campeón del mundo… jejejeje.

El ritmo crucero es 3:30min/Km. Encaramos Meridiana y Rubén me da lo previsto y SORPRESÓN!!!… aparece mi hermano en Btt. Esta vez he adelantado unos Kms la toma de hidratos, creo que me irá bien. Los 3 juntos y mi hermano a lo lejos en bici subimos los 2 Kms de Meridiana. Siempre Nacho en cabeza. El temido viento empieza a aparecer. Soy consciente que será un handicap en la parte decisiva de la maratón, pero hoy hay piernas. Pasado el 20 se descuelga un poco Roger y entra el viento de cara. Una lástima porque ya no consigue enlazar con nosotros. Nacho me pasa en 1h14’02” la media maratón… y aunque ya no voy silbando…jejejeje… el ritmo es bastante cómodo y las sensaciones son muy buenas. Me veo corriendo por debajo de 1h16’ la segunda media sin problemas… aunque ahora el viento haga que el esfuerzo sea mayor. Muchos amigos y conocidos en esa zona. Las inconfundibles sudaderas verdes IRUNWITHLEIVA están por todas partes. Rafa, Marta, Oscar, José Luís esperando a Piña y David para ayudarles. Lahcen y Miguel Ángel. Isa, Raul… Raquel de Challenge Spain, Francesc del Clínico… los veo a todos y aunque no salude me empujan y me dan muchísima moral.
Poco antes de dejar Meridiana pienso en Laura y como estará. No tengo dudas que su debut será espectacular, pero me hubiese gustado que estar cerca de ella. El destino ha querido que sea así.

Paso el 23, 24, 25 y otra vez el viento de cara camino de la Torre Agbar. Nacho sigue clavando el ritmo, pero es justo pasado el 26 cuando tengo un pequeño bache y voy un poco forzado. Pillamos otro compañero de viaje. No sé de qué país es y mi inglés no es que sea muy bueno, pero el correr es un lenguaje universal… jejeje… nos entenderemos seguro. Por suerte son solo 2 Km con un fuerte viento en contra y al girar lo tenemos de cola.
Se acerca el Km30… el mismo que me venció en Valencia. Esta vez la historia ha cambiado. Nacho me da los últimos consejos… “a 3:40min/Km bajas de 2h30’”… a priori fácil, eso sí no hubiese corrido 30km en 1h45’01”… jejeje. Tengo un colchón de 2′ para 12 Km. Nacho se para. Cómo se agradece lo que acaba de hacer por mí? En esos momentos no soy muy consciente, pero ahora escribiendo sí lo soy. MUCHÍSIMAS GRACIAS!!! El mundo tendría que estar lleno de gente así.
Dicen que en el 30 empieza la maratón… pero para mí empieza en el 32 donde doy lap a mi Garmin y a mi cabeza la intento convencer que estoy corriendo un 10mil. La parte más dura, sin duda. Fuerte viento de cara en el litoral. Quien corrió el domingo sabe de qué hablo. A unos 200 metros una africana y la libre de las chicas. Cada vez están más cerca y cada vez queda menos tiempo de viento en contra. Soy consciente que nos han caído muchos segundos en ese tramo, pero llevo mucho margen. Me encuentro fuerte y pienso muchas veces en dejar a mi compañero de viaje, pero soy prudente y guardo fuerzas para los dos últimos Kms de subida del Paralelo. Paco y Rubén me siguen de cerca con sus bicis y seguro que Rubén ya sabe los segundos que puedo perder por Km para que llegue en el tiempo anhelado… jejejeje. Yo soy ajeno a todo eso y corro por sensaciones. Pasar por debajo de Arco del Triunfo es espectacular. Lástima que tenga tan vista la ciudad y no me impresione ante estas imágenes. Pl. Catalunya… un respiro…. Vía Laietana… otro respiro. Km37… gel Etixx que me sienta de coña. Faltan 5 Km y el cuerpo aguanta. Mis piernas están pasando por la Catedral pero mi cabeza ya está en el Paralelo. Son 2 Km de subida, 13 semáforos y 27 pasos de cebra… lo tengo todo estudiado por si tengo que distraer a mi mente en el peor de los casos…jajajaja. Ramblas a la derecha…. me viene a la cabeza el 17A y como nos desgarraron el alma con el terrible atentado. Colón a la izquierda. Hoy desviará su mirada hacia abajo para ver pasar miles de maratonianos felices. Ya huelo el Paralelo… me encuentro con fuerzas. Hoy SÍ que estoy preparado. No quiero mirar el reloj. Creo que llevo margen… pero aún así subiré lo más rápido que pueda. Km40… mantengo el ritmo…. No hará falta contar semáforos y mucho menos pasos de cebra… jajajaja. Mi mirada ya está fijada en Pl. España. Km41… Romana que está en todos sitios chillando y animando a tope. Ahora ya no me puedo contener, cambio de ritmo y dejo atrás a mi compañero de viaje de los últimos 11 Km. Oigo más chillidos… creo que son Paco, Rubén, Lahcen y Miguel corriendo/paladeando a mi lado. La meta está muy cerca y no quiero saber el tiempo que llevo. Ahora sí que estoy sufriendo… mucho… muchísimo… pero ya da igual… Los casi 1500 Km que llevo en las piernas eran para llegar así a este momento. Km 42… Avenida María Cristina…. levanto la vista… 2h28’55″……… SIIIIIIIIIIIII…… está vez SIIIIIIIII…. Me acabo de quitar de encima una losa de cinco mil kilos…. 195 metros me separan de tocar el cielo con las manos…. aprieto aún más….. el speaker dice “…JUANMI MORENO… el sub2h30′ ES TEU…” No me lo puedo creer. Por fin ha llegado… Abro los brazos instintivamente, miro al cielo y rompo a llorar… 2h29’30″…  2º Español, 2º blanco y el 16º absoluto de la Maratón de Barcelona (quedará como mera anécdota soy muy consciente de mi nivel)… el sub2h30′ ya no me lo quita nadie.

La ambulancia frena en seco y mi compañero Agus baja a toda prisa… vuelvo a la realidad, hay un coche atravesado en un cruce, una moto en el suelo y una chica tumbada boca abajo rodeada de gente. La maratón fue el domingo y hoy es martes. Toca volver a sacar mi mejor versión… como en cada guardia… como en cada servicio… la diferencia es que aquí, de amarillo chillón, no me puedo permitir el lujo de tener un mal día.

Foto: @foton_sport_portrait

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